lunes, 22 de marzo de 2010

JULIAN

Julián seguía allí, aun encerrado , si continuaba así hasta las 6pm ya serian 2 días de claustro, su madre ansiosa seguía allí sentada en el viejo sofá que había situado frente a la puerta de su hijo , ella empezaba ya a adormecerse cuando volvió a escuchar los fuertes ruidos que ya casi le eran familiares; Julián gritaba desesperado esta vez duró mucho más tiempo la algarabía dentro del cuarto .

Algunos años atrás, 5 años para ser exactos, el era un chico normal, disfrutaba de su vida, salía con sus amigos, tenia novias, amigas, salía de fiestas, paseos era un chico en general.
Pero por causas del destino, cierta noche cuando se encontraba en alguno de sus planes juveniles, conoció a Ena, una mujer muy hermosa, 1.70 de estatura, piel trigueña, abdomen plano, caderas prominentes, hermosos ojos azules como el cielo y los labios mas provocadores que jamás había visto, después de tanto pensarlo se acercó y sobre las clases, aromas y fabricas de whisky empezó la conversación.

El un ingeniero de sistemas, 23 años, aun vivía con sus padres a pesar de tener ya un empleo fijo como asistente en una empresa de computadoras, fue tan mimado tanto de su padre ya fallecido, como de su madre quien a pesar de su edad lo consideraba un niño.

Ella, abogada de profesión, 46 años, que el poder del maquillaje y los diseñadores bien sabían ocultar, monotonía era la definición de su vida, 3 hijos, 1 esposo, y un gato a quien cuidar…

Ninguno planeo aquel momento solo sucedió , el no paraba de hablar , cuidando cada una de sus palabras, quería impresionar , maravillar , pero para ella eso era algo normal, aun así no dejaba de mirarlo, su mirada estaba total y únicamente en él , no porque el tema fuera el mejor ,solo por el magnetismo que él le generaba .
Solo se distrajo un poco cuando escucho su canción, la de siempre, que la retrocedió años atrás y empezó a tararear la, interrupción que a él que al no molesto, fue la excusa perfecta para romper el hielo.

No solo bailaron esa pieza, fueron todas y cada una de las melodías que el lugar les brindo, sin reparos ni descansos, hasta que sus pies suplicaban descanso , ella finalmente se retiro un poco, iba a retocarse, él suspiraba y recordaba sonriente la razón que lo había llevado aquel lugar; su madre había encontrado algunas revistas debajo de su almohada que la habían dejado perpleja, quizás porque en sus tiempos jamás vio algo similar, lo espero preparada para la batalla campal, acusándolo de depravado, enfermo y todo lo que sus ideas cristianas ponían en su lengua, el ya muy acostumbrado a estas acusaciones, entro a su cuarto , tomo su abrigo, salió y subió a un autobús sin ver si quiera su destino, se sobresaltó y dejo sus pensamientos , Ena había regresado , mucho más radiante después de haber secado el sudor que la invadía, ya por la expresión en su rostro denotaba no querer seguir en aquel lugar , así que él se adelanto hacia la salida.

La llevo a su casa donde sin ningún pudor, ella se aproximo a y lo beso apasionadamente, sin importar que 3 segundos después un hombre con un gesto frio le abrió la puerta, sobresalió el brillo de la sortija que llevaba puesta, vaya sorpresa que se llevo Julián, si, su soñada chica estaba casada.

El se fue a su casa, sin borrar la sonrisa picara de su rostro, a pesar del sinsabor de su despedida, abrió la puerta y entro con suavidad, su madre podría atacar en cualquier momento, subió las escaleras, entro a su cuarto, hecho todo un desastre porque después de la pelea, no hubo nadie que le arreglara sus cosas.
Cuando empezó a desvestirse, dispuesto a descansar, encontró en su bolsillo una pequeña tarjeta:
“Ena Leslin Salguedo, Consultora Juridica, Clle 75 -4 Los portales - 7885599”
Esa tarjeta fue el inicio de su idilio, todas las tardes se encontraban en cualquier café que fuera un tanto discreto, luego bailaban, bebían, o amanecían en algún motel, así sin mayor novedad transcurrieron 5 largos años, donde hubo drama, peligro, llanto, placer y un sinfín de emociones.

Julián estaba en su trabajo, un poco emocionado por su nuevo ascenso, no podía esperar llegar a casa a jactarse de su triunfo con su madre, con quien casualmente esa mañana no se había visto, ya que al salir de casa ella no estaba, quizás estaría por ahí en alguna iglesia o visitando enfermos, por otra parte Ena ya casi había desaparecido de sus pensamientos, llevaban más de 15 días, sin ningún tipo de encuentros.

Sonó el teléfono, su secretaria transfirió la llamada, una voz muy aguda y colérica se dirigió a él , del otro lado de la línea un sujeto llamado Frank le sugirió acercarse a cierta dirección para ver algún suceso en particular, Julián sin más reparos , tomo un pedazo de papel, tomo nota de la dirección, y abordo el primer taxi que atendió su señal.
Su prisa no le permitió percatarse de que aquella ubicación ya era familiar para él , en cinco minutos ya estaba frente a la casa de Ena , donde algo particular había sucedido, los tres hijos de la mujer se hallaban fuera del recinto ,y las expresiones de horror en sus rostros , los convertían en el centro de atención de los espectadores.

Era todo un suceso, el tráfico se detuvo, las horas y el mundo también, allí entre la multitud, se hallaban el cuerpo sepulcral, él no podía creerlo, toda su aventura resumida allí, en el mundano y frio suelo ya sin vida estaba el cuerpo de Ena.
Las versiones de los hechos eran múltiples, un robo, un intento de secuestro en vano y con un final fatal, todo lo que pudiera decirse fue hecho palabra por los vecinos, pero la respuesta real ya Julián la conocía , más no se resignaba a aceptarla.

Ante los incrédulos ojos de los testigos, se abrió paso entre la gente, se tendió sobre el cuerpo de su amante y sin pensarlo dos veces, la tomo en sus brazos, corrió hacia el vehículo que lo había llevado hasta ese lugar, el taxista se negaba rotundamente a colaborar con esa inesperada fuga, pero finalmente accedió por la cantidad que aquel chico consideraba apremiarle.
Tras de el quedaron aquellos pobres niños, víctimas de las circunstancias, su madre muerta , y su padre llevado a la cárcel , que podría esperarse para su futuro.

Las 6 pm , contabilizo Raquel , madre de Julián, ya había completado 2 días en su habitación, la pobre ya con los dolores que su edad le acreditaban , empezó a gritar, ya no sabía qué hacer, Julián a gritos desde su habitación le había amenazado con quitarse la vida si ella llamaba a la policía o a cualquier tipo de ayuda.

Un olor fétido y agudo despertó a Raquel la mañana siguiente, su cara se transformó en un reflejo de terror, ¿su hijo le habría puesto fin a su vida?, desesperada, guiada por su instinto maternal y sin pensarlo dos veces, tomo un hacha entre sus manos y empezó a golpear con fuerza la puerta, después de 10 o 12 golpes ya fue suficiente para que sus ojos fueran testigos de la espeluznante escena que se desarrollaba ahí adentro , su hijo , su Julián, su niño, se encontraba apoyado sobre el cadáver ya descompuesto de una mujer , le había vestido con sus trajes , estaba adornada con flores alrededor de ella.

Julián tenía la espalda cubierta de marcas de sangre, producto de la flagelación que noche tras noche había sido su compañía, Raquel se aproximó a retirar el látigo que él aun apretaba entre sus dedos.

Ya resignado y pese a su costumbre infantil, se dejo caer sobre los cálidos brazos de su madre donde tardó algunos pocos minutos, interrumpidos por la llegada de un arsenal de policías a su casa , todo lo que había hecho tendría su castigo , robar un cadáver por amor , no le serviría de excusa, tal seria su sorpresa , al ver que los oficiales no se abalanzaron sobre él, sino sobre su resignada progenitora, la esposaron y sin que ella se resistiera ante ese trato, la subieron a aquel camión , dejando a Julián perplejo y más devastado ahora por la nueva tragedia que lo envolvía.

Jamás paso por su cabeza que la autora de toda esa revolución abría sido esa frágil vieja, quien fue capaz de darle la vida y también de quitársela a quien vio como un peligro para su amado niño.
FIN

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